Con carne también pega nuestra cereza, obteniéndose un contraste de sabores que a pocos pueden resistirte.
Ingredientes
- 2 pechugas de pato
- 7 albaricoques
- 150 gr de cerezas
- agua
- aceite virgen extra
- azúcar
- sal
- romero
Elaboración
Deshuesar los albaricoques, reservando 2 en entero para el final, trocearlos y ponerlos a cocer en una cacerola con un chorrito de agua y una cucharada de azúcar. Dejar que se cocinen durante 10 minutos. Triturar con la batidora y pasar por un colador.
Hacer unos cortes en la piel de la pechuga de pato, salpimentarla y dorar en una sartén, para que pierda parte de la grasa.
Cortar cada pechuga en cuatro porciones y colocar en una placa de horno. Hornear a 200º C. durante 8-10 minutos.
Abrir por la mitad las cerezas y deshuesarlas. Picar los albaricoques reservados. Saltear las frutas en una sartén con un chorrito de aceite. Agregar el licor y flambear.
Servir las pechugas fileteadas y acompañar con el puré de albaricoque y las frutas salteadas. Decorar con una ramita de romero.